sábado, 18 de octubre de 2008

COMO SER UN BUEN ADMINISTRADOR DE UN GALPON








Además de vocación, cariño, responsabilidad, conocimiento, malicia, poder analítico, lógica, capacidad para tomar decisiones inmediatas, etc., debe tener:
Ojo de águila; para detectar cualquier anormalidad (aves enfermas, diarrea, desperdicios de alimento), bebederos sin agua, agua caliente, etc.
Olfato de perro; para detectar en forma inmediata cualquier olor inusual (amoníaco, escapes de gas, olores ácidos, etc.)
Oído de ratón; para percibir ruidos extraños (estornudos, etc.)
A mayor número de aves, mayores son los riesgos y las posibilidades de tener problemas.

Recepción de las aves

Las aves recién nacidas son sometidas a numerosas situaciones de estrés. Un adecuado sistema de manejo durante este periodo asegura que el ave llegará al galpón lista para rendir todo su potencial genético. Las 24 horas antes de que las aves lleguen a la granja son de vital importancia, y por ello, las granjas deben estar listas e inspeccionadas un díaantes



Prácticas de manejo

Bioseguridad


Sin salud no ganamos. El objetivo de cualquier dueño de una granja avícola es recibir aves de la mejor calidad. Las aves estresadas, bajas de peso, deshidratadas o débiles no van a expresar su máximo potencial genético. Asumiendo que las aves llegaron con buena salud, es esencial entonces que la granja esté lo más libre posible de contaminación. Esto significa que haya sido lavada apropiadamente, desinfectada y que se haya esperado el tiempo requerido para recibir el siguiente lote.
La bioseguridad es un capítulo que merece especial atención dentro de una explotación avícola, pues es la promotora guardiana de la salud de los lotes de aves. Disminuye la exposición a agentes infectocontagiosos y asegura un ambiente limpio. Podemos decir que la bioseguridad está presente en todos los actos de nuestro diario vivir.
La bioseguridad involucra a todas las personas relacionadas con la producción. Corresponde a los técnicos de las compañías idear, desarrollar, coordinar y supervisar el esquema de bioseguridad; a las directivas apoyar el sistema y a los operarios llevar a cabo todas las tareas específicas asignadas.
La bioseguridad empieza desde la puerta de entrada a la granja, donde se puede colocar un aviso visible que prohíba la entrada a personal ajeno a la explotación. Del mismo modo, la puerta de entrada debe permanecer cerrada y con candado.


Limpieza y desinfección del galpón
El galpón debe estar en óptimas condiciones de limpieza: sin telarañas, residuos de viruta, gallinaza o plumas de lotes anteriores. Esto se logra realizando una buena preparación del galpón que ha implicado:
*Barrer los residuos de gallinaza
*Flamear los pisos, paredes, muros y vigas
*Control de cucarrones, roedores, polillas, moscos y maleza
*Reparación de techos, paredes, culatas, pisos y mallas con el fin de que se encuentren en perfecto estado para cuando llegen las aves
*Lavar a presión pisos, paredes, muros, vigas y mallas con el fin de eliminar residuos de gallinaza. Igualmente lavar techos, estructuras y mallas en el exterior del galpón
*Se debe desinfectar el galpón una vez se ha aseado, lo cual se logra utilizando desinfectantes basados en yodo, creolina, formol, etc. Estos deben utilizarse rociando el galpón interna y externamente. Una vez esté completamente seco, se prepara la cama, regando la viruta (o el material escogido) uniformemente con un espesor de unos 10 cm aproximadamente. Luego de esta labor, es muy aconsejable rociar la cama con productos que eviten la contaminación con hongos y/o bacterias indeseables.

Período de descanso del galpón

Cualquier discusión de descanso asume que la granja se maneje "todo adentro todo afuera". Esta es otra técnica de manejo bastante crítica con un impacto importante en el concepto de salud y enfermedad. Cuando no se practica "todo adentro todo afuera", las prácticas de bioseguridad y los descansos son un punto de controversia. Un período adecuado de descanso permite la muerte de muchos patógenos, reduciendo el desafío a los lotes consecutivos. La razón de un descanso corto, de nuevo, es un factor económico. Más lotes por año incrementan el flujo de caja para contratar avicultores e incrementa la presión a los integrados para que paguen más por kilogramo producido. Basados en reportes y experiencias, podemos decir que los días apropiados entre lote y lote están entre 14 y 16 días bajo las condiciones de Colombia.


Cambios genéticos
Después de la bioseguridad, el factor más importante es brindar aire fresco y rico en oxígeno a una temperatura adecuada para las aves recién nacidas. La tráquea de los pollitos normalmente se irrita cuando permanecen varias horas en las cajas. Es importante asegurarse de que la calidad del aire sea óptima al momento de la llegada de las aves y que este no contenga niveles altos de CO2 y amoníaco. Cantidades excesivas de estos gases irritantes pueden causar depresión, deshidratación, enflaquecimiento y eventualmente la muerte. Una mala ventilación puede resultar en una acumulación de monóxido de carbono que alcance niveles tóxicos.
Mantener una calidad de aire aceptable es un arte y puede lograrse manipulando cortinas, extractores, etc. El propósito es brindar aire fresco a las aves, sin enfriarlas o gastar combustible, pese a las condiciones climáticas reinantes.
Temperatura de cría
Antes de la llegada de los pollitos, evalúe las temperaturas del área de cría con un termómetro. Determine la temperatura en la superficie de la cama, hacia el círculo aproximadamente 6 cm encima de ésta, que es donde los pollitos van a estar. Después de colocados los pollitos, verifique la conducta de éstos y el patrón de esparcimiento para determinar si la temperatura y ventilación son adecuadas. En realidad no se necesita un equipo sofisticado, simplemente observar a los pollitos de cerca nos ayuda a determinar si existen problemas. Los administradores de las granjas necesitan entender las características de los pollitos confortables versus pollitos estresados.
Es recomendable contar con termómetros de máxima y mínima, con el fin de determinar sobre todo la temperatura mínima en la madrugada y poder corregir alguna anormalidad.
Si se observa adecuadamente a las aves, se notará si la temperatura es correcta o no. Si están muy frías, se amontonan cerca de la fuente de calor. Si están muy calientes, se dispersarán alejándose de la fuente de calor. Si hay corrientes de aire, se amontonarán en grupos, alejándose de la parte en donde entre el aire frío al área con calefacción. Las aves que se encuentren en un área cómoda se dispersarán uniformemente, sin amontonarse en ningún lugar del área de calefacción.
Debido a que las aves tienen un sistema termorregulador inmaduro y no pueden controlar su propia temperatura interna cuando se exponen a temperaturas diferentes, es crucial la temperatura de cría para el crecimiento óptimo durante la primera semana de vida. Se deben manejar criadoras de gas y lograr temperaturas en el interior del galpón, a nivel de los pollitos, entre 30-32°C durante la primera semana de vida. La temperatura se debe ir bajando gradualmente 2°C cada semana. Se sugiere manejar entre 500 a 1.000 aves por criadora, dependiendo del piso térmico y del tipo de criadora. Del mismo modo, se debe mantener una humedad relativa adecuada para las aves, la cual oscila entre 40% y 70%.
En climas fríos se recomienda que las cortinas sean de plástico, con el fin de darle una mayor calefacción a las aves sin desatender, claro está, la ventilación del galpón. En climas templados y cálidos las mismas pueden ser de polipropileno. En climas fríos se recomienda tener el encortinado total del galpón o de la zona de cría hasta la cuarta semana cumplida, lógicamente manejando la ventilación de manera adecuada durante el día, en horas calientes.
Microclima de los pollitos
El ambiente de los pollitos recién nacidos debe ser lo más ideal posible. Este ambiente debe ser comparado con el microambiente que se le brinda a los bebés recién nacidos. El área debe ser cómoda, limpia, caliente y se le debe atender 24 horas.
Verificarse que el área de cría esté completamente lista y adecuada para la cantidad de aves que se vayan a recibir. Esto incluye espacio adecuado del piso, bebederos, comederos, cama nueva y de buena calidad en el área de cría, etc. Además de tener la cantidad adecuada, la distribución también es crítica. No tendría sentido recibir aves de buena calidad para luego privarlas de agua y alimento por falta de equipo como comederos y bebederos. Todo el equipo debe estar ajustado y operando eficientemente.
Manejo de la mortalidad
Se deben retirar diariamente las aves muertas, deshaciéndose de ellas convenientemente (incineración, enterrándolas o compostaje). Examine las causas de mortalidad excesiva. No recoger regularmente la mortalidad puede diseminar cualquier enfermedad. Los pollos son caníbales, y aquellos que murieron de una enfermedad septicémica o viral serán portadores de estos organismos infecciosos; por eso, al no retirarlos del galpón, mantendrán la enfermedad en el mismo. Aún peor, si las ratas o los animales silvestres tienen acceso a esta mortalidad, la enfermedad será diseminada a mayor distancia.
Agua
Lo ideal es que los pollitos sean colocados en las granjas y se les brinde agua y alimento en menos de 8 horas, desde el momento en que nacen. Cualquier retraso prolongado puede deshidratar a los pollitos y disminuir su peso.
El agua debe estar a temperatura ambiente y el alimento debe tener partículas de un tamaño óptimo para los pollitos. Un pollito recién nacido está compuesto en un 85% por agua, cuando pierde el 20% de este líquido, se deshidrata y muere. Por lo tanto, es importante hidratar a las aves rápidamente, lo cual estimula el consumo de alimento y da mejores pesos. Se debe verificar la pureza, calidad y temperatura del agua, ya que el agua contaminada puede propagar enfermedades y causar diarreas, deshidratación y muerte en los lotes jóvenes. Es sumamente importante que a los pollitos se les haga tomar agua lo más rápido posible. Muchos administradores de granjas añaden azúcar al agua en las primeras horas de vida de los pollitos. El azúcar ayuda a los pollitos a ganar la energía perdida y los estimula a consumir alimento. El agua azucarada también ayuda a aflojar los intestinos compactados y los prepara para el alimento a consumir. Con excepción del tiempo en que se vacuna por agua, esta debe mantenerse debidamente clorinada o yodizada. El nivel de cloro en los bebederos debe ser, según el tipo de bebedero, de 1 ppm niples, 2 ppm campana y 3 ppm canaletas.
Evaluación de la condición corporal
La avicultura no sólo trabaja individuos sino poblaciones, por lo tanto lo que se tiene en cuenta es la condición del lote. Para evaluar el lote se debe observar su comportamiento, que se desplacen tranquilamente por el galpón, que su desarrollo, al igual que el emplume, sea uniforme; que el aspecto de las crestas sea de un rojo intenso llamativo y de buen tamaño, y que se encuentren distribuidas uniformemente en el galpón.
Se debe inspeccionar que no haya ruidos respiratorios, diarreas, desperdicios de alimento, rechazo al alimento, empastamiento de camas, picaje y/o cuadros de canibalismo, de igual manera evaluar la cantidad de equipo (comederos, bebederos, nidales).
El pesaje de las aves se debe realizar semanalmente tanto de pollo de engorde, como en el caso de gallinas de postura. En estas últimas, durante la fase de levante y hasta que las aves lleguen al pico de producción, se debe pesar un porcentaje significativo (2-3%), pues da una idea del estado de las aves, lo que permite realizar ajustes en el consumo. Si se obtienen pesos dispersos y el lote se observa disparejo, conviene relotear el mismo e instaurar prácticas de manejo para ayudar a recuperar las aves atrasadas. Esta práctica es particularmente importante en pollonas para postura y fundamental en levante de reproductoras. Además del peso corporal promedio, la uniformidad es un indicio del desarrollo normal del lote. La uniformidad se expresa como el porcentaje de pesos individuales que están dentro del 10% +/- del promedio actual del lote. Una meta realista es el 80% de uniformidad. La uniformidad es la clave para una buena producción.
Los factores que pueden perjudicar el peso corporal y la uniformidad son: deficiencia de comederos y bebederos, alta densidad en lotes particularmente grandes, amontonamiento, enfermedad y consumo inadecuado de nutrimento. Pesar las aves a intervalos frecuentes determinará la edad en que un lote empiece a variar de lo normal y así ayudará a identificar el problema con el fin de tomar medidas correctivas.
Se debe inspeccionar a las aves con el fin de detectar la presencia de parásitos externos, los cuales generalmente se ubican debajo de las alas y en la zona de la cloaca. De igual manera examinar la quilla para evaluar condición de carnes y/o deficiencias minerales.
Revisar la cavidad oral buscando aftas en encías o quemadura de lenguas inherentes a ingestión de toxinas.

Manejo eficiente de registros
Con el fin de llevar organizada la información de la explotación avícola, se trabajan los registros, documentos cuyo único objetivo es consignar en ellos la totalidad de actividades realizadas en la explotación para poder evaluar puntual e integralmente el comportamiento del lote, identificar problemas y tomar medidas correctivas.
El manejo diligente, claro, preciso y ordenado de cada registro, es una herramienta clave en cualquier explotación avícola organizada cuyo objetivo principal sea la generación de dividendos económicos mediante una producción eficiente y un sistema racional de mercadeo.
Planes sanitarios básicos
No existe un plan de vacunación ideal, ya que cada uno debe estar diseñado para proteger a las aves en determinada zona con una problemática sanitaria individual.
La vacunación no funcionará correctamente si la aplicación de las vacunas no es la adecuada. Si se aplican mal las vacunas vivas, hay dos efectos adversos que podemos encontrar: el primero es simplemente la falla de la vacuna y el desarrollo de la enfermedad debido al desafío de campo. El segundo es la transmisión del virus vacunal de aves que sí lo recibieron a las aves que no lo recibieron. Esta transmisión del virus resultará en la pérdida de la atenuación y la inducción actual de la enfermedad debido a la vacuna por sí misma.
De manera general, se podría describir un plan de vacunación, el cual se deberá ajustar a las necesidades de cada explotación, a la zona y a las recomendaciones de un profesional competente. Al final de la guía encontrará consignado, a manera de orientación, un plan de vacunación para pollas de postura y para pollo de engorde
Control de piojos y ácaros
Los piojos y ácaros constituyen, en casos de infestaciones masivas, un serio problema de salud y de productividad de las aves, por lo que es necesario su control. Los insecticidas piretroides actuales, en las dosis recomendadas, son altamente efectivos.
Cuando se detecta la presencia de ectoparásitos, debemos implementar un agresivo plan de aplicación de estos productos, con buen monitoreo a los 8 y 15 días de aplicación.
Para gallinas con alta infestación de piojos se recomienda mezclar en una bomba de espalda de 20 litros:
80 centímetros cúbicos de Malathion.
5 cucharadas soperas de detergente en polvo diluido en agua.
10 cucharadas soperas de melaza diluida en agua.
Completar con agua la bomba de 20 litros
Hay que fumigar las aves, los nidos, las estructuras de 6:30 p.m. en adelante, periodo en el cual las aves se acomodan para dormir. Un litro de veneno preparado rinde 2,5 metros cuadrados.
Si la infestación es muy fuerte, a los 8 días se debe fumigar de nuevo usando otro piretroide, pero conservando los otros ingredientes. Es recomendable agregar al piso, cada 15 días, azufre en polvo, lo mismo que a los nidos, con el ánimo de ampliar el periodo de las fumigaciones contra piojos.
Control del cucarrón negro (Alphitobius diaperinos)
El galpón de tierra es el ambiente ideal para el desarrollo de este insecto. Lo ideal para controlar a este cucarrón es pavimentar los pisos del galpón, al igual que eliminar las hendiduras y grietas que se observen dentro y en su entorno.
Control de moscas
Son transmisoras de enfermedades; por ello se debe evitar la humedad dentro del galpón. También hay que evacuar y eliminar rápidamente las aves muertas, huevos rotos, y hacer un buen mantenimiento de las zonas verdes. Cuando hay animales, nunca se debe fumigar contra moscas dentro de los galpones.
Control de endoparásitos
Es necesario mantener un estricto control sobre endoparásitos como áscaris, capilaria, heterakis y tenias, mediante la evaluación en necropsias y por laboratorio. Una vez detectada su presencia, es preciso poner en práctica el tratamiento necesario:
Fenbendazole para capilaria, heterakis y ascaridia, y Mebendazole para las tenias.
Fenbendazole al 4%; (Fenvizole, Vermifur, Avicol, etc.)
Dosis continua: 1mg/Kg. de peso vivo/ día = 125 gr. / ton. alimento
Dosis choque; 5-8 mg/Kg. de peso vivo /día = 750 grs. / Ton. alimento por 6 días.
Mebendazole: 60 gr./ton. Alimento por 6 días.
Contra los roedores
No se debe hablar de control absoluto de ratas y ratones, se debe establecer un programa de control continuo o permanente, lo cual hace necesario el conocimiento de los hábitos y costumbres de los roedores. Por lo general, son omnívoros y prefieren, en el caso del ratón, los cereales; la rata negra tiene preferencia por los productos de origen vegetal, en tanto que la rata noruega gusta de los residuos generados por el hombre.
Las ratas y los ratones son importantes vectores y diseminadores de patologías por medio de excrementos, orina, saliva, pelos y patas: ectoparásitos, salmonelosis, pastereulosis, pseudomonas, corynebacterium, citrobactos, staphilococcus aereus, klebsiella, bordetella, estreptococcus, micoplasmas, newclaste, etc.
El control de roedores se debe acompañar con medidas complementarias:
Los desechos sólidos y las aves muertas se deben manejar bien (enterrar animales muertos, etc.), en sitios debidamente dispuestos.
Los escombros y materiales en desuso deben ser bien ubicados, ya que pueden hacer que el lugar se convierta en una guarida.
Las zonas verdes que están alrededor de los galpones deben estar en buen estado. A las casas se les debe dar mantenimiento, así como a los caños que se encuentran cerca de la granja.
Hacer limpieza y organización permanente de las bodegas (de alimento, de huevos, etc.).
En lo posible, taponar con angeos, mallas o cemento cualquier entrada de los roedores a las edificaciones.
Diarrea en aves
La diarrea es el resultado de la excreción anormal de heces, y se puede caracterizar como materia fecal con:
Mayor cantidad.
Mayor frecuencia.
Mayor contenido de líquido.
Las enfermedades que afectan el intestino grueso y el delgado pueden producir diarreas.
Con frecuencia se observa que las aves con diarrea tienen materia fecal adherida a las plumas de la cloaca.
Es difícil determinar una mayor cantidad en la deposición de heces, así como la mayor frecuencia, pero el aumento del contenido de líquido de las heces se reconoce porque la cama está más húmeda (empastada).
El mayor contenido de líquido en las heces de las aves con diarrea se debe a un mayor contenido de agua, el cual puede ser causado por:
Hipersecreción intestinal; bacterias enterotoxigénicas.
Mala absorción; destrucción de las vellosidades.
Alteración de la motilidad; menos movimientos intestinales.
Alteración en la permeabilidad; daño estructural de la mucosa.
Combinación de los anteriores procesos patológicos.
La observación visual de las heces puede brindar algunas claves para identificar el agente causal. Dicha observación debe incluir tanto a las porciones fecales como a las de orina.
La observación diaria de las heces es una buena práctica de manejo, pues representa una buena manera de evaluar la condición de un ave o de una parvada. La cantidad de las heces y la frecuencia de defecación varían dependiendo de la especie de ave .
En los lotes de aves se puede emplear una hoja de papel o plástico encima de la cama, durante el periodo de evaluación.
Los colores de las heces pueden variar dependiendo de la dieta que reciba el ave. El color normal puede ir desde el verde oscuro al marrón negruzco, dependiendo del alimento. La materia fecal puede variar en consistencia de muy suelta a bien formada.
El color y la consistencia de las heces dependen de:
Especie de ave
Edad
Hora del día
Cantidad consumida de alimento
Cantidad consumida de agua
Medicaciones
Enfermedades hepáticas y/o renales
Enfermedades infecciosas (bacterias, virus, hongos o parásitos).